PORQUE_CHILE_NECESITA_QUE_LA_IGLESIA_HAGA_ACCION_SOCIAL

 

Hoy en día, la iglesia está atravesando por grandes terremotos que crean onda tras onda.

El efecto de postmodernidad ha dejado su marca en el mundo y las personas de hoy viven con mucha desconfianza, miedos y necesidades profundas en el alma. El desafío para la iglesia y los seguidores de Cristo es grande, ¡Pero veo en este desafío una gran oportunidad para que la iglesia regrese a sus raíces de ser un siervo humilde que acciona en amor enviando a los demás señales fuertes acerca del camino de Jesucristo!

Por años he escuchado, una y otra vez, a gente que critica a la iglesia. Muchas veces he oído a la gente decir que hoy en día la iglesia no sirve a los demás, especialmente, a aquellos que se encuentran en pobreza; y yo no puedo creer en este tipo de iglesia. El mundo de hoy no sólo busca aquello que dé vida a las necesidades propias de cada ser, sino también, anhela ser parte de las soluciones que el mismo necesita. Si queremos enfrentar estas necesidades y hacer estos grandes cambios, creo que debemos mirar en lo profundo de nuestra visión y misión como iglesia. Necesitamos tomar decisiones, tales como qué tipo de camino vamos a recorrer; es decir, si recorreremos uno más cómodo, o bien, uno que nos desafiará y muchas veces nos llamará a sacrificar y a ponernos de rodillas.

1) “LO PRIMERO QUE LES PREGUNTO ES, ¿CÓMO VEN LA MISIÓN DE JESÚS HOY O, EN OTRAS PALABRAS, A QUÉ SE ENFOCA JESÚS O EL CAMINO DE JESÚS HOY EN DÍA?. DEPENDIENDO DE CÓMO CONTESTEN A ESTA PREGUNTA SERÁ LA FORMA EN QUE ESTABLECERÁN SUS PRIORIDADES COMO IGLESIA.

Muchas iglesias y pastores me preguntan, “¿cómo podemos tener un ministerio de acción social en la iglesia?”. Lo primero que les pregunto es, “¿Cómo ven la misión de Jesús hoy o, en otras palabras, a qué se enfoca Jesús o el camino de Jesús hoy en día?”. Dependiendo de cómo contesten a esta pregunta será la forma en que establecerán sus prioridades como iglesia. En mi opinión, nuestra respuesta no debería incluir la acción social como un ministerio más a agregar a la lista en nuestro sitio web, sino que debería verse como parte de nuestra misión central como iglesia.

El Espíritu de Dios siempre está en acción, y esta acción es amor que enfrenta las necesidades profundas del alma y las necesidades reales del cuerpo. Entonces, la iglesia es nuestro movimiento como comunidad cuando estamos orando, escuchando y siguiendo a Jesús para enfrentar todas estas necesidades. La acción social siempre va a recordarnos que la iglesia es misión y movimiento de amor. Ésta nunca debería ser una institución fría y aislada del mundo. La estructura de la iglesia debería apoyar esta misión, y no al revés. Cuando veamos al mundo viviendo esta misión, obtendremos un espacio para hablar y la gente nos escuchará con interés y hambre.

2) “EL LLAMADO MÁS IMPORTANTE Y MAYOR QUE NOS HACE ES EL DE CONECTAR Y AMAR A DIOS CON TODO. SI EN NUESTRAS VIDAS PASAMOS DIRECTAMENTE AL SEGUNDO DE LOS MANDAMIENTOS, ESTO NO FUNCIONARÁ EN EL LARGO PLAZO, PUES ÉSTAS QUEDARÍAN DESCONECTADAS DE LA FUENTE DE DIOS”.

Podemos ver este llamado en el gran mandamiento que Jesús nos dejó. El llamado más importante y mayor que nos hace es el de conectar y amar a Dios con todo. Si en nuestras vidas pasamos directamente al segundo de los mandamientos, esto no funcionará en el largo plazo, pues éstas quedarían desconectadas de la fuente de Dios. Entonces, encuentro muy interesante que, después del gran mandamiento, Jesús agregara el mandamiento de amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos. Creo que una razón para esto es que amar a nuestro prójimo es un indicativo de nuestro amor a Dios. Necesitamos ver nuestro amor y acciones de servicio a otros como una forma de demostrar nuestro amor hacia Dios (Mateo 25:31-46).

 

Escucho a personas que, como la más profunda verdad, toman el segundo mandamiento que “dice” que deben amarse a sí mismas y después a los demás. Sin embargo, esto no es exactamente lo que dice. Está implícito que es importante amarse a uno mismo y que el mandamiento nos dice, “ama a tu prójimo como a ti mismo”; ¡pero está llamándonos a ver que amar a los demás es como amarse a uno mismo! Es un llamado a abrirse y a tener compasión, no solamente por uno mismo, lo cual para la mayoría de nosotros es fácil; sino a ver y a amar a los demás en igual porción en la que nos amamos a nosotros mismos. Cuando estamos amando a los demás, ¡de una forma u otra estamos amándonos a nosotros mismos y a Dios!

3. “SI QUEREMOS SER AMANTES EN ESTE MUNDO QUEBRANTADO Y TAN FRÁGIL, QUIENES ESTÁN SUFRIENDO DEBERÍAN ESTAR SIEMPRE ENTRE NUESTRAS PRIORIDADES”.

Por años, los seguidores de Jesús han sido llamado creyentes. Esto viene de nuestro importante llamado a la fe. Sin embargo, creo que hoy en día deberíamos tomar otro nombre para identificarnos. Dado que en la Biblia se nos llama a amar, y que en Corintios 13, Pablo nos dice que el amor es más importante, creo que deberíamos identificarnos como amantes. Quizás pienses que esta palabra es escandalosa; sin embargo, el mundo está con sed de amor y necesita ver otro tipo de amantes que aquellos que solamente se basan en un amor sexual o romántico. Si queremos ser amantes en este mundo quebrantado y tan frágil, quienes están sufriendo deberían estar siempre entre nuestras prioridades. Hoy en día, ¿qué otro desafío podría ser más atractivo y necesario para la iglesia? En lugar de llamarlo ministerio de acción social, ¡por qué no lo llamamos ministerio de amantes!

4. “CREO QUE LA IGLESIA NECESITA RETOMAR O SEGUIR EN LA ACCIÓN SOCIAL PARA APRENDER A AMAR CON FUERZA, ASÍ, CUANDO ESTÉ CANSADA ENCONTRARÁ A DIOS COMO FUENTE DE FUERZA Y AMOR. CON EL TIEMPO, ENCONTRARÁN A DIOS EN LOS OJOS DE LOS VULNERABLES”.

Creo que la iglesia necesita retomar o seguir en la acción social para aprender a amar con fuerza, así, cuando esté cansada encontrará a Dios como fuente de fuerza y amor. Con el tiempo, encontrarán a Dios en los ojos de los vulnerables. La iglesia es la esperanza del mundo y es una fuerza imparable que cuando está en misión es increíble y atractiva; sin embargo, muchas veces no seguimos a Jesús en la acción social, y la misión de la iglesia comienza a cojear. Seguir a Cristo y ser un amante de su prójimo es un desafío, un privilegio y un llamado central de la iglesia de Cristo. ¡Espero que puedas ver y sentir este llamado en tu vida y en tu iglesia!

 

MARK LENNOX
IGLESIA SAN ANDRÉS DE LA REINA, SEPTIEMBRE, 2013

Author: IACH

Deja un comentario