“¿Qué hace un cristiano metido en el mundo de la publicidad?” 

Categories: COLUMNAS,LAICOS

fotoEs cierto. A veces me pregunto si soy un cristiano metido en la publicidad, o un publicista metido en el cristianismo. Es que podría pensarse que son dos mundos contradictorios o antagónicos y que demandan una definición: ¿cuál es el bando en el que realmente uno está?

Porque para muchos la publicidad es un “monstruo” que nos incita a comprar cosas que no necesitamos o que le crea un valor puramente simbólico a objetos que son todos iguales y que nos dan una falsa percepción de que nos harán mejores, más cool, más deseables, más en onda. Pero también esta actividad es capaz de emocionarnos cuando una campaña logra unir a todo un país por un ideal, por un sueño. Cuando un mensaje nos acerca a quienes están lejos. O cuando nos hace abrir los ojos a realidades que requieren de nuestra atención.

 Por eso hace algunos años resolví esa aparente contradicción. No se trata de renunciar a mi actividad, porque haya gente que la utilice para sembrar valores y principios que se alejan de lo que Cristo quiere para nuestra sociedad. No dejaría de estar en el mundo de la comunicación porque sea cristiano. Muy por el contrario, se trata de pelear desde este lado por recordarle a tantas personas que hay otras opciones posibles. Y hacerlo no sólo en los avisos de televisión, sino también en el trabajo día a día, con mis compañeros de trabajo, con los clientes, con los alumnos de la Universidad.

La publicidad es una industria donde el ego y las vanidades muchas veces son más grandes que el talento estratégico o creativo. Los logros, los premios, los resultados que son la vara con la que se mide la capacidad, a veces confunden y obnubilan. Por eso cuando me toca trabajar con profesionales que recién se están formando, o desde las salas de las Universidades donde hago clase, intento plantar una semilla que permita a los chicos ver con otros ojos este mundo, desde una perspectiva que se haga cargo de la responsabilidad que implica moldear la realidad desde los medios masivos. En otras palabras, que el fondo sea tanto o más importante que la forma, esa que tanto nos encandila desde las pantallas de la tele o de las redes sociales.

En lo personal, siempre me ha inspirado desde lo profesional, la figura de Daniel, en el Antiguo Testamento. Un hombre de Dios que nunca condicionó su fe, y que a la vez era un asesor de excelencia, y que entregaba profesionalmente lo mejor de sí, en una cultura ajena y tantas veces hostil hacia sus convicciones. Ese es el tipo de entrega por la que oro y la vara con la que quisiera poder medirme al final de mi carrera. Estoy convencido que el Señor me guía en ese camino y que no es casual que las dos campañas más exitosas de mi carrera, han sido campañas orientadas a lo social.

Desde el otro lado de la vereda, es decir desde el publicista en un mundo cristiano, también busco poder aportar desde lo que he aprendido en mis años de profesión, a que el trabajo para el Señor, sea de excelencia. Estoy convencido de que si Jesús viniera en esta época, es posible que vaya al mar de Galilea y hable desde ahí, pero independiente del lugar físico, seguro estaría transmitiendo en streaming y sus discípulos estarían poniendo un #hashtag a las parábolas y subiendo el video a Youtube, Facebook, Tumblr, Twitter y todas las redes sociales. De modo que me gusta pensar en que si esto realmente pasara, yo fuera una buena herramienta para el Señor. Después de todo, dicen que si un suceso no está registrado en internet, la gente duda que realmente haya pasado. O sea, desde esa perspectiva, creo que hay una gran oportunidad.

Nombre: Gabriel Jefferies

Ocupación: Director General de Cuentas – Planning en la agencia de Publicidad TBWA\Frederick

Años en la Iglesia: 7, marzo del 2007.

Iglesia a la que pertenezco: La Trinidad

IMG_5345_2

Author: IACH

Deja un comentario