“Movimiento Acogida” realizó llamado a familias cristianas a hacer acciones de amor por los niños más vulnerables de Chile

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Conf familias de acogida - iglesia anglicana

Foto: Movimiento Acogida

La conferencia fue organizada en conjunto por miembros de iglesias cristianas de diversas denominaciones y buscó promover una cultura que a través de iniciativas concretas acoja la infancia del país

 

Cerca de 500 personas participaron de la conferencia “Familias de Acogida Especializadas”, que se llevó a cabo por primera vez en Santiago el fin de semana pasado. El evento tuvo el objetivo de levantar una red de apoyo para la infancia del país, en especial promover el programa Familias de Acogida (FAE) del Servicio Nacional de Menores (SENAME), que busca proteger y entregar un hogar temporal a los niños y niñas cuyos derechos han sido vulnerados mientras se define su estado de protección.

La actividad fue organizada por el Movimiento de Acogida, agrupación conformada por creyentes provenientes de diversas denominaciones cristianas. En la oportunidad el movimiento realizó un llamado a las familias e iglesias a sumarse a esta iniciativa, recalcando que “es tiempo de que no amemos solo de palabra, sino con acciones concretas por nuestros niños”.

Uno de los líderes de esta agrupación y quien forma parte del equipo pastoral en la Iglesia Anglicana La Trinidad de Las Condes, Otoniel Loyola,  recalcó que este movimiento “nació del corazón de Dios y es por eso que en menos de tres meses se han movilizado tantas personas. Dios está interesado en la infancia, Él es Padre de huérfanos y ha llegado el tiempo de que la Iglesia sea más proactiva…Que entendamos que alcanzar una vida significa potencialmente una transformación generacional y que es mejor preparar vidas de niños hoy con el amor de Cristo que reparar vidas de adultos el día de mañana”.

Asimismo, otro de los facilitadores del movimiento, Alonso Silva, dijo que “lo importante es que somos un cuerpo. Y si bien no puede cada cristiano involucrarse en el SENAME, el desafío para todo seguidor de Cristo es el preguntarse que estoy haciendo hoy más allá de mi persona o grupo sanguíneo”.

Programa FAE

En la jornada se dio a conocer el Programa Familias de Acogida (FAE) y el impacto positivo que está teniendo en la infancia vulnerable, en especial en niños y niñas que han sido sujeto a diversas formas de maltrato, como abandono, violencia física y psicológica, entre otras. Al mismo tiempo los beneficios que tiene para un menor el contar con una familia que lo acoja, versus que sea institucionalizado en un centro asociado al SENAME, mientras se define su estado de protección.

Luego de explicar los detalles del programa en su exposición, uno de los coordinadores de FAE en la Región Metropolitana, Ramón Neira, recalcó que “hoy vivimos un incendio como sociedad que afecta principalmente a nuestra infancia y que tiene que ver con el individualismo. Queremos desafiar a cada familia a que se atreva y que entienda que si bien no es posible solucionar todos los problemas del SENAME, si pueden marcar la vida de una niña o niño positivamente para siempre; y juntos romper el circulo vicioso que experimenta cada menor maltratado”.

Asimismo, agradeció el nivel de convocatoria del evento, particularmente “la fortuna que fue para el programa FAE  encontrarse con la Iglesia y aunar esfuerzos”.

Mirada científica

La conferencia tuvo también como invitado al psiquiatra y psicoanalista infantil, Dr. Eduardo Jaar, quien ha sido uno de los impulsores del programa y ha realizado numerosas investigaciones en relación a la infancia. En su exposición el doctor presentó lo beneficioso que es el programa FAE para un niño a diferencia de una institución.

“La institución no es el mejor lugar para recibir a un niño tan pequeño. Se sabe que el bebé necesita un vínculo personal significativo y de una familia para su desarrollo. De hecho, la recomendación de la Organización Mundial de la Salud, es que de 0 a 3 años los menores no se institucionalicen”, afirmó el médico, recalcando que esto hace que desarrollen un cuadro carencial que afecta su crecimiento tanto físico, emocional y cognitivo.

Asimismo, destacó el psiquiatra luego de su presentación, que los niños necesitan de figuras protectoras que estén ligadas a ellos, sean estables y les entreguen afecto, de manera que puedan desarrollar su mente y al mismo tiempo mantener vínculos sanos con otros el día de mañana, y que esto lo encuentran en una familia.

Testimonios FAE

La jornada también tuvo espacio para testimonios de familias que se han sumado al programa. En la actualidad tan solo en la RM son 40 hogares que han acogido a niños y más de 30 que están en etapa de evaluación.

Uno de los testimonios inspiradores fue el de la familia de Claudio Moya y Macarena Loyola, quienes tienen dos hijos, Daniel (4) y Amanda (2), y acogieron a una niña en sus 8 meses de edad a quien llaman“Florcita”, porque llegó en primavera.

La experiencia la describieron como una “aventura que no ha sido fácil pero al mismo tiempo ha sido una bendición”. “No sabíamos nada de ella y fue como comenzar a conocer a un bebé no recién nacido desde cero”,  relató Macarena.

“Florcita llegó a casa muy enferma y dañada sin embargo ahora sonríe, juega,  disfruta…Ella llegó como cuando uno llega al cristianismo, lleno de heridas y enfermedades, y Dios de a poco te va limpiando y dando vida” contó emocionada esta madre.  Finalmente dijo que “una de de las cosas que más nos alienta es pensar que si Flor no hubiera estado en mi casa, quizás habría estado en un hogar, y eso me motiva ya que esto valió la pena”.

Otro de las experiencias compartidas fue de Dominique Berrier, quien tiene 30 años y trabaja como educadora de párvulo. “Yo siempre había pensado en la adopción y sabía que siendo soltera no sería posible, así busqué la manera de aportar en la sociedad con un granito de arena”dijo la profesional, quien contó que postuló a FAE gracias a una charla que se realizó el 2017 en la Iglesia Anglicana San Pedro de Viña del Mar.

Es así como tiempo después llegó a su casa una niña de 2 años y 11 meses de edad, quien contó que “cambió 100% su vida y prioridades” y le enseñó a ser agradecida por cosas tan básicas como tener un techo, un plato de comida o una ducha caliente.

“Tengo super claro que lo vamos a pasar muy mal el día en el cual nos separemos, pero mi consuelo es que siempre pienso que si ella se va de mi casa, se irá a algo mucho mejor” finalizó Dominique.

Revisa a continuación una galería con fotos de este evento

Author: IACH

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