LA VOZ DE LOS LAICOS

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Santiago, 26 de mayo de 2014

Honorables
Sres. Senadores
Integrantes de la Comisión de Salud
Senado de la República
Presente

 

De mi mayor consideración,

 

Con una profunda tristeza he escuchado el discurso presidencial del pasado 21 de mayo, donde S.E. Sra. Michelle Bachelet Jeria anunció el envío al Parlamento, del proyecto de ley sobre la despenalización del aborto “porque la prevención no tuvo los resultados deseados”. Con ello sentí que se abandonaba la prevención, que es algo tan importante y valioso, en medicina y para la salud pública del país.

“Periódicamente conocemos por las noticias casos de mujeres que se practican abortos clandestinos que ponen en riesgo sus vidas y sin duda las marcan con una experiencia de dolor y angustia. Cada aborto en el país es una señal de que como sociedad hemos llegado tarde porque la prevención no tuvo los resultados deseados.

Chile debe enfrentar en una discusión madura, informada y propositiva esta realidad, debatiendo en el parlamento un proyecto de ley que despenalice la interrupción voluntaria del embarazo en casos de riesgo de vida de la madre, violación e inviabilidad del feto.” Discurso Presidencial del 21 de mayo de 2014

Provengo de un hogar chileno de clase media, con un padre, abuelo y bisabuelo médicos y crecí en medio de un ambiente donde se respiraba el amor por la vida, el respeto hacia las personas y fui testigo del esfuerzo diario por aliviar el dolor y el malestar de los enfermos. Puedo decir con propiedad, que me crié en un hogar que era un verdadero  “campo de batalla por la vida”  y me siento tremendamente agradecido de mis padres y antepasados, por los valores que me inculcaron.

No puedo dejar de decirles que desde en momento mismo en que un espermio logra triunfalmente fecundar el óvulo, se produce “El milagro de la vida”, donde se da inicio al nacimiento de un nuevo ser humano.

“Pero habrá quien diga que, al principio del todo, dos o tres días después de la fecundación, sólo hay un pequeño amasijo de células. ¡Qué digo! Al principio se trata de una sola célula, la que proviene de la unión del óvulo y del espermatozoide. Ciertamente, las células se multiplican activamente, pero esa pequeña mora que anida en la pared del útero ¿es ya diferente de la de su madre? Claro que sí, ya tiene su propia individualidad y, lo que es a duras penas creíble, ya es capaz de dar órdenes al organismo de su madre.

Este minúsculo embrión, al sexto o séptimo día, con tan sólo un milímetro y medio de tamaño, toma inmediatamente el mando de las operaciones. Es él, y sólo él, quien detiene la menstruación de la madre, produciendo una nueva sustancia que obliga al cuerpo amarillo del ovario a ponerse en marcha.” Dr. Jerome Lejeune Prof. Facultad de Medicina de París.

 

“Soy un loco enamorado

y amo todo cuando existe,

desde el átomo impalpable

al espacio en floración”

Dr. Antonio Rendic Ivanovic; “Médico de los pobres” y poeta; Antofagasta

 

No quisiera que se confundiesen mis palabras con las expresiones de un cargante “conservador”. Muy por el contrario, ellas provienen de un adulto que tuvo el privilegio de vivir, gracias al esfuerzo que hicieron mis padres y mi padrino Dr. Arturo Baeza Goñi, pediatra, por salvar la vida de un bebé prematuro de seis meses de gestación, que nació en el año 1948, cuando en Chile no existían las incubadoras.

Mi madre me contaba que hubo personas que le dijeron “no se haga ninguna esperanza con este niño”, pero ella perseveró en clamar por la vida.

Es así como viví mis primeras horas dentro de una caja de zapatos, sobre una capa de algodón que me aislaba de una bolsa de agua caliente, sobre la cual reposaban mis 900 gramos de peso y fui calefaccionado con una ampolleta infrarroja, alimentado con leche materna, por medio de un gotario y gracias a estos cuidados y al amor que me prodigaron, hoy puedo levantar mi voz; algo que miles de niños no podrán hacer si llegáramos a legitimar el aborto en Chile, como una solución fácil a “un problema de salud púbica”.

Entiendo que ésta será una discusión muy compleja, porque mucho de sus argumentos se sustenta en el ámbito de los derechos humanos.

De todos los derechos humanos, el más importante es el derecho a la vida.

Incluyo a continuación, “El Milagro de la vida” y estaré orando por usted y por su importante trabajo como legislador y parlamentario, para que Dios le de sabiduría, le bendiga grandemente y ponga en vuestra mente y corazón, la firme convicción de preservar y defender “El derecho a la vida y a la integridad física y psíquica de la persona.   La ley protege la vida del que está por nacer.”Capítulo III, Art. 19, punto 1° de la Constitución Política de Chile.

Le saluda con afecto y muy respetuosamente,

 

Hugo Donoso Palacios
Miembro de la Asociación de Asesores Cristianos
hdonosop@gmail.com

 

Author: IACH

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