Stephen Shead deja el CEP para emprender nuevos desafíos en Australia

Categories: NOTICIAS

El clérigo enseñó en el Centro de Estudios Pastorales de la IACH y sirvió junto su familia misionera por más de 10 años en Chile

407528_10150582394664880_133353264_n

Con palabras de gratitud y honra por todo el servicio que brindó durante una década como misionero en la Iglesia Anglicana de Chile y como profesor en el Centro de Estudios Pastorales (CEP), hace una semana Stephen Shead fue despedido por sus hermanos y compañeros del Seminario. Ahora el clérigo dejará Chile y regresará a su país natal Australia, para emprender nuevos desafíos y continuar trabajando en la Misión junto a su esposa y cuatro hijos.

Stephen llegó a Chile junto a su familia el 2006 para integrarse al equipo de profesores del CEP. En sus diez años como misionero en el país, contribuyó a la formación de decenas de pastores y ministros laicos provenientes de la IACH y la comunidad anglicana en Latinoamérica.

En el CEP, cumplió las funciones de Director Académico y representante del Rector en la Comisión de Ordenes de la Diócesis, y estuvo a cargo de la enseñanza de cursos como: Teología Bíblica, Doctrina, Antiguo Testamento, Hebreo Bíblico, Santiago, Religiones y Cosmovisiones del Mundo, entre otros.

Además de su servicio en la enseñanza en el Seminario, como Diácono apoyó en el trabajo pastoral de congregaciones anglicanas como Iglesia San Lucas Evangelista en la Florida e Iglesia de Peñalolén.

Ahora Stephen junto a toda su familia regresará nuevamente a Australia, esperando continuar con el servicio en el ministerio pastoral en la ciudad de Sidney, que cuenta con una importante comunidad latina y tan solo los chilenos se calcula ascienden unos 20 mil habitantes.

 

Sus dones en la enseñanzaStephen 1

Tras la partida del clérigo, el Rector del CEP, Michael Charles, dijo que la salida de Stephen sin duda significa una gran pérdida para el Seminario y será difícil poder reemplazar a un profesor tan calificado como él, a quién los estudiantes recurrían para hacerle las preguntas más difíciles.

Además de su vasta formación en teología bíblica adquirida a través de su paso por Moore College en Sidney y durante sus años de estudio personal, Stephen siempre se destacó en el CEP como un profesor que tenía la cualidad de “un alto rigor intelectual y compromiso a entender la Biblia en lo más profundo posible para poder aplicarla en la vida cotidiana” precisó Charles.

“Nunca quiso dejar en sus clases una idea o tema poco pensado y se fijaba en los detalles del texto, para que los estudiantes pudieran comprenderlo en su contexto bíblico e histórico y a través de Cristo”, añadió el Rector.

Sus dones pastorales

En compañía de su esposa Rebeca y cuatro hijos: Benjamin, Lachlan, Tristan y Lily, Stephen cumplió muy generosamente funciones pastorales cerca de ocho años en Iglesia La Florida y dos en Peñalolén, donde apoyó en la predicación, dirección de estudios bíblicos en casas, concilio, entre otras áreas y servicios ministeriales.

Respecto a su servicio como ministro, Camilo Hormazabal, Diácono a cargo de Iglesia Peñalolén, contó que Stephen llegó como “un regalo de Dios” en un momento difícil por el cual pasaba la congregación y siempre trabajó más allá de lo que le correspondía; de la mano de su esposa Rebeca quien realizó también una importante obra en el ministerio de los niños de dicha congregación.

Familia Shead“Creo que fue un privilegio haber sido primeramente enseñado, pastoreado, discipulado, entrenado por un hombre tan calificado como Stephen, y finalmente, haber servido junto a él. Es un regalo de Dios para todos los chilenos el haberlo tenido junto a su familia misionera acá por 10 años” precisó el clérigo.

Su “lado B” 

Junto a sus capacidades pastorales y de maestro, cuentan sus cercanos que Stephen también tiene habilidades musicales y toca múltiples instrumentos, como saxófono, clarinete, batería, bajo, guitarra, piano, entre otros.

Según relata Michael Charles, le decían el sumo sacerdote del café durante sus años en el CEP, ya que contaba con alta precisión la temperatura perfecta del agua que tenía que tener la máquina para sacar el máximo de su sabor. “Sabía hasta micrómetros el tamaño exacto que debían tener los granos molidos y buscaba con precisión la uniformidad casi molécula. Creo que su pasión por esta bebida, solo fue superado por su pasión por la Biblia y la música” finalizó el profesor.

Author: IACH

Deja un comentario